Anemia y salud bucal

Un reto sanitario para los cirujanos dentistas

La anemia no es solo un problema hematológico o nutricional; es una condición que compromete el desarrollo, el aprendizaje, la energía, la inmunidad, la calidad de vida y el futuro de miles de niñas y niños. En el Perú, su persistencia exige una respuesta articulada, territorial y multisectorial. Por ello, la participación del Colegio Odontológico de Lima en el lanzamiento regional multisectorial de intervenciones sanitaria preventivas de Lucha Contra la Desnutrición y la Anemia Infantil – “Embajadores de Hierro: Unidos contra la Anemia”, realizado el pasado sábado 23 de mayo en Cañete, tiene un valor que va más allá de la presencia institucional: expresa una convicción sanitaria fundamental. La salud bucal también forma parte de la lucha contra la anemia.

La Resolución Ministerial N.° 251-2024-MINSA aprobó la NTS N.° 213-MINSA/DGIESP-2024, orientada a la prevención y control de la anemia por deficiencia de hierro en el niño y la niña, adolescentes, mujeres en edad fértil, gestantes y puérperas; posteriormente, esta norma fue modificada por la Resolución Ministerial N.° 429-2024-MINSA. Su finalidad es contribuir a disminuir la prevalencia de anemia por deficiencia de hierro en el marco de la atención integral de salud en el Perú, estableciendo disposiciones técnicas y administrativas para las intervenciones del sistema sanitario.

Desde la odontología, este marco normativo nos interpela directamente. Aunque la norma no convierte al cirujano dentista en responsable exclusivo del diagnóstico o tratamiento de la anemia, sí refuerza una idea esencial: la atención integral requiere equipos capaces de identificar riesgos, educar, derivar oportunamente y acompañar cambios de conducta. La boca puede mostrar señales de alerta: palidez de mucosas, queilitis angular, ardor lingual, úlceras recurrentes, inflamación, infecciones orales o dificultades para alimentarse. Estos hallazgos no reemplazan el dosaje de hemoglobina ni la evaluación médica, pero pueden abrir una puerta temprana para la sospecha clínica y la referencia oportuna.

Además, una boca enferma puede convertirse en una barrera silenciosa para la nutrición. La caries dental no tratada, el dolor, las infecciones, la pérdida prematura de dientes o los problemas de masticación dificultan el consumo de alimentos sólidos, variados y ricos en hierro. En la primera infancia, esto es particularmente crítico, porque el niño que siente dolor al comer puede reducir su ingesta, seleccionar alimentos blandos de menor valor nutricional o rechazar preparaciones fundamentales para su crecimiento. En ese sentido, prevenir caries, controlar infecciones y promover hábitos saludables no es un acto aislado de salud bucal: es una intervención que favorece la alimentación, la adherencia al cuidado y el bienestar general.

El reto para los cirujanos dentistas es pasar de una mirada centrada únicamente en dientes a una práctica realmente integrada al curso de vida. En la gestante, el control odontológico oportuno contribuye a reducir focos infecciosos, educar sobre higiene oral y reforzar mensajes de alimentación saludable. En el niño pequeño, permite acompañar a la familia desde la erupción dentaria, la lactancia, la higiene temprana, el uso adecuado de pasta fluorada y la prevención de caries de infancia temprana. En adolescentes y mujeres en edad fértil, permite reforzar autocuidado, alimentación, signos de alarma y derivación cuando corresponde.

La OMS recuerda que la anemia afecta especialmente a niños pequeños, gestantes y mujeres en edad reproductiva, y que puede impactar el desarrollo cognitivo y motor, el embarazo, la productividad y la calidad de vida. En el Perú, el Observatorio Nacional de Prospectiva del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN) identifica la persistencia de la anemia infantil como un desafío estratégico y recoge como meta hacia 2030 reducir la anemia en menores de 36 meses.

Por eso, afirmar que “Ir al Cirujano Dentista te conviene” también significa reconocer que la salud bucal es una aliada de la nutrición, del crecimiento y de la infancia. La anemia se combate con hierro, alimentación, controles, adherencia y políticas públicas; pero también con una boca sana que permita comer, sonreír, hablar, crecer y vivir mejor. En esta tarea, los cirujanos dentistas no somos espectadores: somos parte activa de una respuesta sanitaria integral, preventiva y profundamente humana.