Menos nacimientos hoy, menos pensiones mañana
El riesgo silencioso que enfrenta el Perú y los cirujanos dentistas
Por: Dr. Wilder Llallico Huancaya
El Perú está entrando, casi sin darse cuenta, en una zona de riesgo demográfico. La tasa de natalidad necesaria para asegurar el recambio poblacional es de 2.1 hijos por mujer, el estándar internacional que permite que una generación reemplace a la anterior. Sin embargo, nuestro país ya se encuentra alrededor de 1.8, por debajo de ese umbral crítico[1]. Puede sonar como un dato estadístico más, pero sus consecuencias serán muy concretas y, sobre todo, costosas.
Una menor tasa de natalidad hoy significa, inevitablemente, una menor Población Económicamente Activa (PEA) en el futuro. Menos jóvenes trabajando implica menos personas aportando a los sistemas de pensiones y más adultos mayores dependiendo de ellos. El resultado es un sistema previsional presionado, con pensiones más bajas o insostenibles para los jóvenes y adultos que hoy están en plena edad productiva.
Este escenario, ya complejo, se agrava cuando miramos la realidad del ejercicio profesional del cirujano dentista en el Perú. De los más de 62 mil colegiados a nivel nacional, apenas alrededor de 7 mil pertenecen al sector público (MINSA, EsSalud, Fuerzas Armadas y Policía)[2]. La gran mayoría ejerce de manera independiente, en un mercado laboral altamente informal, con ingresos variables y, en muchos casos, sin aportes regulares a un sistema de jubilación.
A esto se suma un problema cultural: la escasa previsión para el retiro. El día a día, la competencia intensa, los costos operativos y una economía que crece por debajo del 3.4% del PBI anual (2025), hacen pensar que la jubilación parezca un lujo lejano. Pero la demografía no espera. El envejecimiento poblacional avanza y el “bono demográfico” que aún tenemos se está agotando.
La combinación es peligrosa: menos nacimientos, menos trabajadores futuros, sistemas de pensiones frágiles y una profesión mayoritariamente independiente sin red de protección sólida. Si no se toman decisiones hoy —tanto a nivel de políticas públicas, como de educación financiera y previsional dentro del gremio odontológico—, muchos profesionales podrían enfrentar una vejez laboralmente activa por necesidad, no por elección.
El mensaje es claro: la crisis demográfica no es solo un tema de población, es un tema de pensiones, de ejercicio profesional y de futuro. Y mientras más tarde reaccionemos, más alto será el costo.
[1] ENDES 2024, tasa de natalidad para el recambio poblacional, INEI
[2] Perfil de salud Perú, 2022. MINSA
